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Se que he sido el
arquitecto de mi propio destino
y que no puedo culpar a nadie por haber elegido
mi camino
tomé una áspera ruta, llena de rocas y espinos
y no escuché a mi madre, cuando dijo, no
abandones aún el nido.

Quise vivir de prisa, ser madre, tener muchos
niños
y hoy en mi recuento, se que recibí el mejor de
los cariños
de mis pequeñitos adorados, a quienes llené de
mimos,
gocé tanto los instantes en que los sentí tan
míos.

No se si logré ser buena, aunque viví por ellos
los amé profundamente y los cobijé del frío
estando juntos o separados, en mi alma estaban
conmigo.
Crecieron tan rápido, que un día al extender mis
alas
para darles cobijo, ya se habían marchado y me
quedó el vacío.

Entonces el águila que habitaba en mi y me hacía
poderosa
lloró debilitada y cargó la pena, que sin piedad
la acosa.
El dolor casi siempre es soledad, es ver que el
sol desaparece,
te inunda el hielo y te encoge sin compasión, la
tempestad.

Los años enseñan y te muestran los errores
que sin querer, ni pensarlo, dejaron rencores.
Es entonces cuando me afano... ya no en que me
perdonen...
solo que me permitan verlos... no me
abandonen...

Más si eso no ocurriera y a mis brazos no
llegaran,
no duerman los recuerdos, que nadie se los borre.
Vivimos algo mágico, de risas y canciones
Dios celebró nuestros cantos y tantas emociones!

Perpetuó también el día, de Jorge y sus primeros
pasos
cuando afirmadito de sus pantalones, caminó
hasta mis brazos,
de mi Jaime travieso, pegado al refrigerador
cuando puso su boquita, porque tenía calor.

Y Jossyta... su amor y el mío estuvo en
indestructible
unión,
no aceptaba que nadie la cargara, éramos un solo
corazón.
Que pena que esos instantes queden envueltos en
bruma,
que pena que no se aclaren y que quede la duda.

Cuantas veces me siento a revivir aquella etapa,
cada año era nuevo, crecían y del mundo se
adueñaban...
crecían y cada vez menos, me necesitaban...
crecieron... y siento demasiadas veces...
que ya no tengo nada...

Es allí cuando llora el águila
desesperada
llora cuando duerme y abrazando la almohada..
llora desconsoladamente, vive y muere
en cada despertar, una y otra vez...
Dormida suplica y reza hasta el amanecer...
Dios mío, haz que los vuelva a ver...
  

Matty Canales
05 Septiembre 2007
        




        


Música : Il Divo
/ Hasta mi final
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